Antonio Solá, originario de Terrassa, Barcelona, donde nació en 1972 y nacionalizado mexicano a principios de 2009, para actuar libremente en varias contiendas mexicanas y trasnacionales.

Antonio Solá es el prototipo de los nuevos mercenarios de las campañas políticas. Es hábil, inteligente, tiene un buen bagaje técnico para lograr efectos deseados como el rumor, la contracampaña, la inducción del miedo, la provocación que convierte al adversario en un enemigo irreconciliable y en una amenaza.

Son los principios que se profesan en las campañas electorales desde la derecha. Explotar la sensación de inseguridad, miedo y odios sociales en el electorado para optar por una mano firme y eficaz. Incluso, desde la izquierda también lo han contratado. Solá asesoró a personajes como Cristina Kichner, en Argentina, pero también al guatemalteco Otto Pérez Molina, del Partido Patriota de Guatemala, representante de la derecha más cercana al paramilitarismo de esta nación vecina.

via Antonio Solá, el peligro para el 2012.