Los abstencionistas no son simples borregos resignados a su suerte. Muchos de ellos y ellas actúan en función de una memoria derivada de la experiencia, transmitida a veces de generación en generación, y en virtud de la cual las elecciones, con contadas excepciones, son una práctica de las élites intelectuales o burocráticas, de derecha, centro o izquierda, que buscan el voto de los electores para ejercer el poder en su beneficio propio. Son muy pocos los ejemplos recientes que desmienten esa memoria, sobre la cual se fundamenta una racionalidad práctica con la que podemos no estar de acuerdo, pero no ignorarla o menospreciarla.

via ¿Son los abstencionistas y los partidarios del voto en blanco simplemente superficiales, dogmáticos y egoístas?.