A la reacción del gobierno y la indignación de algunos medios, se suma una carta, ya con cerca de diez mil firmas, donde un grupo de colombianos “exige un severo castigo” a la modelo. A mí personalmente me molesta que ‘los colombianos’ como si fuésemos una entidad concreta, específica y determinada, ‘firmemos’ una carta en tono amenazante. El tono agresivo de la carta, y la forma torpe como confunde ‘racismo’ con estereotipos de nacionalidad, me resulta vergonzoso y si bien “soy colombiana” no comulgo con ese tipo de iniciativas.Paradójicamente, la virulencia con la que se ha querido castigar a Van Dam han llegado a amenazarla de muerte solo corrobora que somos un país violento, con serios problemas de autoimagen, dos apreciaciones a las que un amigo dice que hay que agregar la de “nación bipolar”. Y es posible. Pues en los últimos años no hemos hecho más que ver, producir y exportar narconovelas ‘made in Colombia’, pero si alguien hace una broma sobre nuestra identidad mafiosa, entonces lo amenazamos de muerte.

via Los ofendidos | EL PAIS.