Está claro para mí que las pasiones tan fuertes que intervienen en estos temas son las que hacen tan difícil escuchar y hablar. Se sacan unas pocas palabras de contexto, se distorsiona su significado y llevan a etiquetar o, incluso, a marcar a un individuo. Esto le pasa a muchas personas cuando ofrecen una visión crítica de Israel: se les tacha de antisemitas o incluso de colaboradores de los nazis. Estas formas de acusación tienen el propósito de establecer las formas más persistentes y tóxicas de estigmatización y demonización. Acusan a la persona tomando las palabras fuera de contexto, invirtiendo su significado y haciendo que permanezcan en vez de la persona; de hecho, anulan los puntos de vista de esta persona sin tener en cuenta el contenido de esos puntos de vista. Para aquellos de nosotros que somos descendientes de los judíos europeos que fueron destruidos en el genocidio nazi la familia de mi abuela fue destruida en un pequeño pueblo al sur de Budapest, el insulto más doloroso y lesivo es ser llamado cómplice del odio a los judíos o ser calificado de persona que se odia a sí misma. Y aún es más difícil de soportar el dolor de esta acusación cuando uno trata de afirmar lo que es más valioso en el pensamiento judío acerca de la ética contemporánea, incluyendo la relación ética con los desposeídos de la tierra y el derecho a la autodeterminación, con los que tratan de mantener viva la memoria de su opresión, con aquellos que tratan de vivir una vida que va a ser, y debe ser, digna de ser sufrida. Yo sostengo que todos estos valores derivan de importantes fuentes judías, lo que no quiere decir que solo se deriven de esas fuentes. Pero para mí, dada la historia de la cual provengo, es de máxima importancia denunciar como judía la injusticia y luchar contra toda forma de racismo. Esto no me convierte en una judía que se odia a sí misma. Esto me convierte en alguien que quiere afirmar un judaísmo que no se identifica con la violencia de Estado y que se identifica con la lucha de amplia base por la justicia social.

via Respuesta de Judith Butler al ataque: 'Afirmo un judaísmo no asociado a la violencia del Estado'.