“Por otra parte, a tratar de conocer, apreciar y comprender, con algo de profundidad, la enorme variedad de religiones, cultos y creencias que existen, o han existido, en este planeta. Me he inmerso, muy placenteramente por cierto, en los grandes textos sagrados, así como en los libros sobre la historia y la estructura filosófica y moral de las religiones; he llegado incluso a apreciar mucho el budismo clásico. Y creo que medio he logrado entender, tras todo ello, cómo es que uno no se da cuenta de que, si hubiera nacido en otro lugar o en otro tiempo, uno tendría —y seguramente defendería a capa y espada— una religión, una verdad incontrovertible y absoluta, un dogma, completamente diferente a la religión que, por pura casualidad, tiene.Y así llegué a una conclusión que me gusta: ser ateo no es no creer en dios, ser ateo es no tener dios.”

via Parte de la religión | Las2Orillas.CO.