Soy colombiano (e intento estar al tanto de la realidad colombiana), vivo en España, mi pareja es de Grecia y estar entre esas tres fuentes de información es un poco abrumador hoy en día.

No es la pregunta principal del artículo la que me causa problemas. Frente a ella el autor ofrece comentarios de valor: esa conocida “coordinación tácita” en la que los grandes medios en Colombia hacen eco sólo de los grandes medios españoles (igualmente controlados por grupos de interés); más aún, al sector más de derechas de los grandes medios españoles (El Mundo, ABC, La Razón, La Vanguardia). También la manera tradicional de lidiar con candidatos que parezcan amenazar las cómodas cuotas de poder (ejemplo Mockus).

Parece claro que esa sección de colombianos/as que controla los medios (y otros grandes campos de inversión) tiene de siempre cercanos vínculos no con España, sino con una España: la de la sección de españoles/as que controlan aquí esos mismos ámbitos, la que han protegido el PP y el PSOE (la de los cotos de caza, la evasión fiscal, los campos de golf por doquier, la de la milla de oro madrileña, la de la burbuja financiera e inmobiliaria). Parece claro que no conocen ni quieren relación alguna con la sociedad que desean sus ciudadanos/as más de a píe (una España bella y mucho más cercana a la Colombia del día a día de lo que nos permitimos pensar). Hasta aquí de acuerdo. Y en general creo también que esa noticia que sacude Europa debería tener un poco más de cobertura en Colombia.

En el cómo y para qué de esa cobertura está mi preocupación. Hace poco he empezado a ver los ‘posts’ de amigos/as en Colombia sobre Syriza y, en menor proporción, sobre Podemos. Tenían algo en común con el citado artículo: esa idealización fácil en la que caemos las personas de izquierdas. Si la cobertura de estos ‘fenómenos’ políticos va a ser para generar los mismos debates inicuos de siempre, para no analizar los detalles, para reforzar los discursos (algunos muy) cansados que la izquierda necesita cambiar si quiere ser opción real… si es para eso, casi mejor que ‘deje así’.

Syriza y Podemos son, para muchas personas, sinónimo de esperanza; pero para hablar de eso vamos a una cafetería. Como casos de estudio para la izquierda (y para cualquiera que estudie la sociedad y la política) deberían ser mucho más que eso; más que esa política de las emociones, tan tradicional del sistema criticado.

Podemos y Syriza, ¿noticia en Colombia? | Las2Orillas.CO.