En 2014 el grupo guerrillero cumplió cincuenta años y para su conmemoración tenían preparada una escalada de 17 días en mayo, pero según información recogida en terreno por la Fundación Paz y Reconciliación, esta fue suspendida para cumplir con el pacto.

Al fijar la mirada sobre los secuestros se podría afirmar que estos se redujeron notablemente pues el año pasado sólo se registraron cuatro casos; uno en Maicao, dos en el Meta y uno en el Cauca. Hoy el debate se encuentra en torno a quienes fueron retenidos hace varios años. Así mismo los nuevos reclutas viven ahora más en sus veredas, con sus familias incluso haciendo labores agrícolas, que recibiendo entrenamiento militar y durmiendo en los campamentos de la selva.

Ante una estrategia de reinserción política, el grupo guerrillero ha empezado a ceder la administración de justicia a las comunidades por medios de las Juntas de Acción Comunal. Organizaciones que así no cuenten con una total autonomía porque están bajo la supervisión de las FARC, ahora tienen espacios que promueven la resolución de los conflictos a través del diálogo. Actualmente las FARC convocan reuniones donde intentan reconstruir su base social y preparar su base política, y aunque la comunidad acude con miedo y casi de forma obligada también lo hacen con mucha expectativa.

Los 281 municipios que fueron tenidos en cuenta para la elaboración del informe de la Fundación Paz y Reconciliación, son en los que hace treinta años han tenido presencia las FARC e incluso en muchos de ellos de manera hegemónica. Por eso es que allí es donde se deben llevar los primeros granos de paz, municipios de extremo riesgo que por su situación geográfica con limitadas vías de acceso, presencia de minería ilegal y producción de pasta de coca, falta de presencia estatal y concentración de tierras, son vulnerables a sucumbir en la ilegalidad. Como concluye Leon Valencia “el postconflicto en Colombia debe enfocarse en la intervención inmediata en los territorios, municipios a los que se lleven mercados legales, ciudadanía y Estado para la construcción de capitalismo en las veredas colombianas.”

El proceso de paz en La Habana ha contenido la guerra en los territorios | Las2Orillas.CO.