Se lo dije a mis viejos hace un tiempo. Veo en Colombia ahora algo muy similar a lo que veía en España al llegar en 2006: una burbuja de precios que empieza a dar señales de reventar. Aunque la crisis en España, además de la parte inmobiliaria a nivel nacional, estuvo también relacionada con la caida del sistema internacional (EEUU/UE) de hipotecas -cosa que ya no afectará a Colombia, pues el tema se está intentando controlar-, parece Colombia va por un camino similar en lo interno.

No olvidemos que, además del gran perjuicio ecónomico que para las clases medias y bajas, al reventar la burbuja y caer los precios, las gente con mucho dinero aprovecha para comprar más a precio más bajo; se incrementa aún más la desigualdad.

Hace varios años se ha venido diciendo que en Bogotá, y en todo el país hay una burbuja inmobiliaria, es decir, que los precios de los bienes inmuebles no se corresponden con el valor real de los mismos (están inflados), pero hasta el momento las autoridades se han hecho los de la “vista gorda” como siempre; sólo cuando los estragos sean irremediables querrán salir todos los funcionarios a lavarse las manos y a tirarse la pelota entre unos y otros.

El fenómeno es tan evidente, que un apartamento en Bogotá puede llegar a tener el mismo valor por metro cuadrado que un apartamento de un exclusivo sector de la “Gran Manzana” en New York , el sólo hecho de pretender comparar a New York que es la “Capital del Mundo” con Bogotá, que es una ciudad que ha perdido terreno y que tiene una malla vial que da vergüenza resulta insólito (Y ni hablemos de Cartagena, donde una casa ya sobrepasa los USD$1.5 millones). Así los precios de los bienes inmuebles, han venido teniendo unos crecimientos sostenidos por encima del 10% anual y llegando hasta el 15%, cuando la economía colombiana en el mejor de los casos ha crecido al 5.9% es decir, es extraño que un sector tenga un crecimiento que sea el doble al normal de la economía y que de ello no se quieran dar cuenta las autoridades. Adicionalmente hay que tener en cuenta que los precios del cemento se han matenido estables, así como los de la mano de obra, lo cual hace que no tenga un sustento real el aumento en los precios, de igual forma el ingreso promedio de un hogar colombiano es de $22’800.000 COP (USD$12.000 de acuerdo con el DANE) anuales y el de un hogar de Estados Unidos es de USD$51.370 ($97’603.000 COP, According to the Census ACS survey) (Es decir la familia americana gana 4.28 veces más que la colombiana pero el precio de viviendas entre ambos es casi comparable). El negocio que tienen montado los especuladores en torno a los inmuebles es tan grande, que alcanza para taparle la boca y los ojos a cualquier funcionario, por lo cual seguirán negando la existencia del fenómeno, pero realmente el mismo es inocultable.

Escuchen el audio, de una discusión con expertos en Javeriana Estereo, aquí.

La burbuja inmobiliaria se va a reventar en Bogotá, Colombia | La nueva bagatela.