“La protesta de Medinaceli se saldó con otras muchas multas similares a la de Fina, mientras por las calles del pueblo el toro corría aterrorizado ante el regocijo de la gente. Pero eso en España es considerado una “tradición”. Son muchos los que aseguran que el animal “no sufre” porque previamente se le coloca barro en la cara para que la cera, que lentamente se va derritiendo, no le cause daño en los ojos ni en la piel. Sin embargo, como explica muy gráficamente nuestra compañera Rosa Montero en su artículo, el animal padece tanto dolor que llega incluso a intentar quitarse la vida golpeándose contra cualquier muro, en su desesperación por zafarse del fuego.

“¿Soy la única persona a la que escandaliza que se proteja a los torturadores y se persiga a la gente civilizada?”, se pregunta Montero.

Por fortuna, no. No es la única. Cada vez son más las personas que están alzando su voz contra estos crueles festejos, aún a riesgo de ser sancionados con multas que ahora pueden oscilar entre los 100 y los 600 euros, o, en el peor de los casos, hasta con 1.000 o 1.500 euros.

La ‘Ley Mordaza’, una vuelta de tuerca más contra el activismo social

Eso, hasta ahora. Porque con la entrada en vigor de Ley de Seguridad Ciudadana, aprobada el pasado mes de marzo gracias a la mayoría absoluta del PP, y con el rechazo de toda la oposición, el Gobierno ha dado una vuelta de tuerca más contra el activismo social. Protestar sin solicitar previamente permiso para impedir que se lleven a cabo festejos en los que se haga sufrir a un animal puede conllevar ahora multas desorbitadas. Si hay “resistencia a la autoridad” o la Policía asegura que los participantes en estas protestas se negaron a disolver la concentración, la infracción podría ser considerada como “falta grave”, que conlleva una sanción de entre 601 a 30.000 euros. O “muy grave”, penalizada entre 30.001 a 600.000 euros.

Lo ratifica Javier Moreno, cofundador de Igualdad Animal. “Acciones que hemos hecho en Igualdad Animal, como saltar a la Pasarela Cibeles o saltar a plazas de toros, actos siempre pacíficos, que sólo duran unos segundos en los que desplegamos un cartel pidiendo respeto para los animales, con la nueva Ley de Seguridad Ciudadana nos podrían suponer multas de 30.000 a 300.000 euros. Es surrealista que se apliquen estas medidas a quienes defendemos pacíficamente a los animales, y que el maltrato animal que se da en la tauromaquia o en los festejos populares no solo sea legal sino que esté subvencionado con dinero público”.

Los ecologistas son los que salen peor parados de la bautizada ya como ‘Ley Mordaza’. Un acto de protesta en una central nuclear que no cuente con autorización -es decir, todas, porque no se autorizan- puede acarrear un mínimo de 30.001 euros de sanción y hasta de 600.000 euros, ya que es considerada “falta muy grave”.

Mientras nuestros legisladores se aplican con ahínco en criminalizar a la ciudadanía por protestar o manifestarse en la calle, maltratar o matar animales sigue saliendo barato, por no decir gratis.

“Es un escándalo social”, afirma a El caballo de Nietzsche Chesús Yuste, exdiputado de las Chunta Aragonesista (CHA) y coordinador de la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Animales (APDDA). “Es incomprensible que en una sociedad moderna el maltrato animal no sea penalizado duramente, como ocurre en otros países de nuestro entorno, mientras se castiga a los animalistas por oponerse a ese maltrato. Encima tenemos que aguantar que se escuden en las tradiciones para seguir actuando cruelmente contra los animales en las fiestas populares. Está claro que la Ilustración no llegó a España”, declara Yuste.”

via Maltratar animales sale barato, impedir su maltrato puede costar la cárcel.