“El municipalismo parece haber acertado al adoptar una lógica pluralista, integradora y más cercana a la movilización. Ha puesto en práctica repertorios de acción próximos a los del El municipalismo parece haber acertado al adoptar una lógica pluralista, integradora y más cercana a la movilización 15M, una dinámica consensual, participada y radicalmente democrática. Los poderes y competencias se han distribuido entre la multitud de actores envueltos en los procesos, impulsando una inteligencia colectiva que afronta mejor la volatilidad electoral y los contextos ásperos. Viendo el viraje centrista de Podemos –que ha renunciado incluso a términos como “ruptura”–, el papel del municipalismo tras el ciclo electoral será crucial. Su energía no deberá concentrarse en la mera gestión, tendría, más bien, que constituirse como contrapoder que pugne por una verdadera ruptura democrática desde abajo. Sólo así se podrán conquistar derechos y transformar estructuras. Y ello no se logrará sin movilización y una Hidra municipalista –una federación antagonista de municipios– que desborde los marcos existentes. Los de la vieja política y –según están las cosas– probablemente también los de la nueva.”

via La hidra municipalista | Periódico Diagonal.