“Se venden parcelas de información en periódicos nacionales, regionales y/o locales. Interesados, pónganse en contacto con los departamentos de publicidad.

No, no es un anuncio real, pero así es como funciona la prensa. La fragilidad económica provocada por la crisis que azota a los periódicos españoles –deudas, pérdida de ventas, descenso del número de lectores, creciente cercanía al poder, falta de credibilidad– ha sumergido a los medios en una situación de sumisión total ante las grandes compañías e instituciones políticas que invierten en publicidad.

Los últimos informes de InfoAdex, compañía referente en el control de la actividad publicitaria en España, cifran en 948,2 millones los ingresos anuales por publicidad en prensa (sumando diarios, revistas y dominicales). Las cifras de internet son “difíciles de obtener”, cuentan desde InfoAdex; sin embargo, el último Informe Anual de la Profesión Periodística, elaborado por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), cifra los ingresos por publicidad de los periódicos digitales en 381 millones de euros en 2013.

La información se vende por parcelas, al peso, en fascículos y de forma cada vez más opaca al único postor en una feria que convierte a la prensa en soporte de ataque directo a la libertad de expresión. Se da cobertura informativa a los que pagan: el viejo perro guardián de Paul Nizan tampoco muerde la mano de quien le da de comer.

El informe de la APM citado más arriba aclara que, en 2014, el 27,8% de los 1.647 periodistas encuestados recibió presiones por parte de instancias políticas, el 16,9% fueron presionados por representantes de las instituciones públicas y el 19,6% por parte de los anunciantes.

El periodista queda vendido ante un mercado informativo que le presiona para informar (o callar) al gusto del pagador. Pero no solo él, también el lector queda indefenso ante la deslealtad de la prensa, ya sea en papel o digital, porque tampoco los nuevos medios han sabido decir no al manjar económico que les proporciona la publicidad opaca y encubierta, conocida también con la expresión anglosajona branded content —contenido patrocinado, sin especificar que lo es—.

“Es un término que los de publicidad se han inventado para definir algo que el periodismo hacía desde siempre”, asegura Carlos Chaguaceda, director de comunicación de UNESA (Asociación Española de la Industria Eléctrica), con una amplia experiencia en el sector después de haber sido director de comunicación de Coca-Cola, de Telefónica y director de informativos de Antena 3, entre otros cargos.”

via Se vende parcela… de información | ctxt.es.