“VA: ¿Cree que se está perdiendo tiempo?

RU: Para que todo tenga un piso jurídico sólido, la base es una reforma previa que permita la combinación de los métodos que existen. Lo mejor habría sido que la gente hubiera votado en un referendo este octubre para decir si aprobaba o no esa reforma. Es una lástima que no se haya hecho porque el lío ahora sí es de tiempos. Tendría que ser por acto legislativo y eso toma un año, además del tiempo que se tarde en las posibles demandas de constitucionalidad. Por eso creo que ya se debe empezar a debatir el tema en la Mesa y en la sociedad.

VA: Pero la respuesta en La Habana es que todavía no han llegado a ese punto de la discusión, que es el último.

RU: Tienen que discutirlo. Así como empezaron a discutir al mismo tiempo el tema de víctimas con el de justicia y el de fin de conflicto, deberían empezar con una subcomisión sobre refrendación e implementación.

VA: ¿Cuál es otra opción para ganar tiempo?

RU: Preparando el mecanismo especial. Que sea flexible y abierto, previendo las opciones del Gobierno y de las Farc, pero que la gente sepa que no es un cheque en blanco. Eso se hace diciendo la ciudadanía aprueba todo al final.

VA: ¿Y si los desaprueban?

RU: Mi punto de partida es que si no logramos ganar políticamente la paz, la paz está perdida. La sociedad colombiana está divida en tres. Unos son enemigos de la paz por terquedad ideológica o por sus intereses específicos, otros son muy favorables y están dispuestos a hacer casi cualquier cosa por la paz, y en la mitad hay unos escépticos que veces están más favor y otras más en contra. El punto es que los favorables a la paz nos ganemos a esos escépticos con fórmulas adecuadas de una negociación. Una paz no se materializará sin un 70% a favor de la fórmula final.

VA: ¿Cómo convencer a esos escépticos?

RU: Es crucial que un tema sensible como lo es el de justicia, el Gobierno y las Farc salgan con un acuerdo para que la sociedad colombiana y especialmente ese 30% que es escéptico, lo considere aceptable. Otro método es que en la medida que el desescalamiento de la guerra dé resultados, esperaría que creciera la dinámica a favor de la paz.

VA: Usted habla de que la implementación debe ser en etapas y que es importante dejar los temas más difíciles para dentro de unos años. ¿Por qué?

RU: Supongamos que se aprueba la paz, se ratifican los acuerdos, se definen las fórmulas de seguridad jurídica para las Farc y los militares. En últimas, se relaja el ambiente. Pero si se votan inmediatamente los puntos más radicales, es probable que se vuelva a polarizar. Es mejor esperar tres o cuatro años que empiecen los beneficios de la paz, que se muestre que esto no es el castro-chavismo sino una democracia más robusta, que funcionan las garantías de no repetición.”

via “Si no se gana la paz desde la política, la paz está perdida”.