“Este lunes, la organización británica Privacy International (una de las más importantes en temas de derechos digitales) revelará un informe en el que trabajó durante más de un año, que se enfoca en la falta de transparencia del sistema de vigilancia masiva que está construyendo la Policía Nacional de Colombia. Un sistema que, sostiene el reporte, es capaz de interceptar las comunicaciones de cualquier ciudadano sin importar si existen sospechas fundadas para hacerlo.

El Espectador conoció todo el documento y entrevistó a los voceros de Privacy International, quienes explicaron por qué creen que la Policía está adjudicándose facultades que no tiene.

¿Cuáles agencias usan sistemas de vigilancia masiva en Colombia?

Las que mencionamos en el reporte: la Policía y dos de sus dos ramas, Dijín y Dipol. Puede que haya más, pero estamos considerando solamente el sistema de vigilancia masiva, porque la tecnología es a gran escala, contrario a “Esperanza” (de la Fiscalía), que es un sistema de interceptación sobre blancos específicos.

Ustedes dicen que este tipo de vigilancia masiva no está explícitamente autorizada por la ley. ¿Las autoridades podrían decir que implícitamente sí lo están?

Podrían, pero es que así no funcionan las leyes. Deben ser explícitas, públicas y las deben entender los ciudadanos. De lo contrario no podríamos comprender de manera efectiva qué están haciendo las agencias y de qué son capaces, y este es un panorama aterrador. Puma (Plataforma Única de Monitoreo y Análisis de la Policía) sólo se volvió público cuando los periodistas lo mencionaron y “Esperanza” solamente ha salido a flote por el escándalo del DAS. El conocimiento del público sobre estos temas es muy bajo. Esto no es conveniente en un escenario en el cual las agencias de inteligencia o de la Policía pueden estar tomando acciones contra un derecho fundamental: la privacidad.

¿Qué significa que la Policía colombiana haya adquirido el software de Hacking Team?

Según los documentos de Hacking Team que se han filtrado, sus tecnologías de vigilancia son muy intrusivas y poderosas, van mucho más allá de la interceptación de comunicaciones y llegan hasta el “hackeo” de los dispositivos móviles de la gente, el acceso a todos sus archivos y toda su información. Para Privacy Internacional es preocupante que ese sea el nivel de acceso que la Policía está buscando tener. Obviamente estas herramientas pueden ser utilizadas para fines legítimos, como rastrear criminales, redes de narcotráfico o grupos terroristas. Pero esta tecnología no tiene parámetros de protección. En esencia, significa que no hay una clara garantía para nosotros de que se esté haciendo en el marco de la ley.

¿Con base en qué afirman que las plataformas de la Dipol (Dirección de Inteligencia de la Policía) son iguales o más sofisticadas que “Esperanza” (de la Fiscalía)?

Según documentos disponibles en los sitios de contratación del Gobierno, se puede ver que las especificaciones técnicas son muy claras: son, básicamente, sistemas de monitoreo que capturan la información que pasa a través de la infraestructura de telecomunicaciones de Colombia: es un proceso pasivo de interceptación. “Esperanza”, en cambio, está descrito como una plataforma que requiere que la Fiscalía contacte a un proveedor de comunicaciones para pedir información sobre un blanco específico: es un proceso activo de interceptación. Puma y el sistema de la Dipol son pasivos y están diseñados para la recolección y análisis de datos a gran escala.”

Source: Inteligencia: el reino de las sombras | ELESPECTADOR.COM