“Si cada español una peseta me diera…”, proponía Lola Flores a sus conciudadanos en 1989. La idea no le funcionó a la Faraona para salir de su propia crisis fiscal, pero sí parece que sirvió de inspiración a las eléctricas y a los sucesivos gobiernos del PP y el PSOE para engrosar las cuentas de las cinco grandes empresas del sector a través de indescifrables pagos en la factura de la luz.

Desde 1998, cuando se liberalizó la energía eléctrica, 28 millones de consumidores han visto cómo el precio de la luz ha aumentado más del 80% mientras los beneficios de las eléctricas no han dejado de crecer, incluso en los peores años de la crisis. Algo que tiene consecuencias directas en la población: un 16,6% de los españoles tiene serios problemas para afrontar los pagos de la luz y de la calefacción. En la Unión Europea, sólo los habitantes de Ale­mania, Irlanda y Dinamarca pagan más que los españoles en la factura de la luz.

La perra gorda se la llevan las cinco empresas que conforman la Asocia­ción Española de Industria Eléctrica (UNESA): Endesa, Iber­dro­la, Gas Natural-Fenosa, Viesgo y EDP. Junto con Red Eléctrica de España, controlan cerca del 90% del mercado de la electricidad.”

Source: El rescate encubierto de las eléctricas | Periódico Diagonal