“Thomas Piketty, uno de los economistas más importantes del momento— autor del libro ‘El capital en siglo XXI’, sobre el que el nobel de economía Paul Krugman aseguró: “la novedad del Capital, es su forma de destrozar el mito más querido por los conservadores: su insistencia en considerar que vivimos en una meritocracia, donde las grandes riquezas son ganadas y merecidas”— dio una conferencia en la Universidad Externado de Colombia.

El profesor de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) y de la Escuela de Economía de París inició su intervención reconociendo que Colombia es uno de los países más desiguales del mundo. Sin embargo, advirtió que sus acercamientos sobre las causas de la desigualdad en el país son escasos por las limitaciones de acceso a la información. De acuerdo con Piketty, el 20% del ingreso de Colombia está en manos del 1% de la población, mientras la mitad de esos ingresos pertenece al 10%. Esta concentración es mucho mayor a la que existe en Estados Unidos.

La concentración de la investigación del profesor francés en el avance de la desigualdad está en Europa, Estados Unidos y Japón, zonas en donde hay datos muchos más consolidados y bases de datos que le sirvieron para determinar de qué manera las exenciones tributarias han beneficiado el crecimiento de las fortunas de los más ricos.

Pese a que la desigualdad se ha tratado de explicar a partir de la teoría económica, lo cierto es que los determinantes políticos son muchos más importantes. El acceso a la educación y a plazas laborales es una responsabilidad que el Estado debe garantizar, sin embargo, las condiciones de acceso y la calidad tienen un impacto en el aumento de la desigualdad.

Piketty señala que las compensaciones gerenciales están fuera de control y no está explicada necesariamente por la productividad y las habilidades de quienes son elegidos para altos cargos directivos. Sin embargo, los cambios en los gobiernos corporativos de las grandes compañías generalmente benefician a los miembros de juntas directivas y accionistas para aumentar sus salarios o dividendos.

Pero la situación no es similar en el grupo de personas que devengan salarios mínimos. En Estados Unidos, por ejemplo, el sueldo mínimo de hace 50 años era mucho más alto que el actual. Mientras hoy por una hora se pagan, en promedio, US$7,50 en los años 60’s estuvo cercano a los US$10 por los mismos 60 minutos. “No quiero decir cuál es el sueldo mínimo óptimo”, aclaró Piketty.

Para el investigador, la “meritocracia” sigue siendo un discurso que utilizan las élites para justificar la desigualdad. De acuerdo con datos de su estudio, la posibilidad de la ir a una universidad para un hijo de padres pobres es cercano a cero, entre tanto, uno de padres ricos su probabilidad es prácticamente del 100%. Y los que pueden hacerlo lo hacen en casas de estudio de cuestionable calidad académica.

“No basta un sistema público educativo para garantizar acceso a la educación. Hay cierta hipocresía en Francia donde (aunque hay un sistema educativo público) la inversión en educación privada es mucho mayor. Estados Unidos es un país con muy buenas universidades pero la parte inferior no tiene acceso a educación de calidad”, señaló.

Otro tema trascendental para el francés es el “regreso a una sociedad patrimonial”, una idea que explica cómo la transferencia de capital entre generaciones en este momento es mucho más importante que la construcción del capital por parte de nuevos rico o nuevas empresas.

“Si uno tiene solamente el ingreso que genera por su trabajo y no tiene patrimonio familiar es muy difícil adquirir finca raíz”. Agregó que el sistema tributario ha funcionado al revés cuando grava más los ingresos medios y los salarios de los jóvenes y no los de los viejos. “Se necesita una tributación progresiva”.

En todo caso, la solución a este meollo, en el que “hay fuerzas que empujan a que aumente o disminuya la desigualdad”, dependerá del sistema político, para ello es importante la gobernanza participativa.

Piketty concluyó diciendo que el debate sobre el sistema de tributación es “complicada”. Es muy difícil tener una discusión sobre tributación porque la gente de acelera, dijo. La muestra de ello es Colombia.

Sobre el proceso de paz dijo: “La paz tendrá un impacto sustancial así sea difícil medir. No le puedo dar una una cifra pero el impacto en el PIB puede ser mucho más alto del que se piensa”.”

Source: Thomas Piketty en Colombia | ELESPECTADOR.COM