“Entre la amplia gana de ritmos y la riqueza ancestral de nuestra música es posible hablar de una cumbia como un género inmortal. Desde hace más de medio siglo, cuando se empezaron a extender sus raíces por Latinoamérica con las grandes orquestas de música bailable, hasta hoy, cuando se vive un renacimiento y apropiación de la sonoridad de la cumbia con apuestas vanguardistas.

Así lo descubrimos con Urián Sarmiento, músico de la agrupación Curupira e investigador de nuestros ritmos. Si buscamos a alguien que conozca el amplio trasegar de la música tradicional colombiana con sus tendencias, vertientes y evolución constante, podemos encontrar charlas de gran interés con personajes como él.

¿Qué repercusión ha tenido la cumbia en el transcurso de nuestra historia musical y qué influencia sigue teniendo hoy en día?

Desde la década de los años 40 la cumbia comienza a hacerse visible a nivel nacional y a volverse un aire musical imprescindible en la historia musical colombiana; Latinoamérica conoce la cumbia – practica rural del Caribe colombiano y panameño-  a través de personas como Lucho Bermúdez y Pacho Galán, entre muchos otros, quienes hacen sus aportes gracias a famosas composiciones basadas en la sonoridad de la cumbia que la hicieron popular tanto a nivel nacional como a nivel internacional.

La cumbia nunca ha dejado de ser parte del gran alimento y del imaginario musical del Caribe colombiano solo que las imposiciones del mercado la han invisibilizado por épocas y aparece y desaparece de la escena de forma tan misteriosa como su esencia misma.

Dentro de sus conocimientos, ¿Cómo llega a ser la cumbia ese sonido que trasciende fronteras y une a Latinoamérica con una misma identidad?

Desde mediados de los años 50 la cumbia empezó a hacer parte del repertorio obligado de las agrupaciones de música bailable en gran parte de Latinoamérica al lado del mambo, el son, el bolero, el chachachá, entre otras. Desde esta internacionalización, la cumbia hizo su cadencioso trabajo de contagiar audiencias y echar raíces en prácticamente todos los países de habla hispana de la región, convirtiéndose rápidamente en un aire obligado para las agrupaciones de música bailable. Este fenómeno hizo que la cumbia se infiltrara en la cotidianidad musical latinoamericana y músicos de diversas clases sociales se dejaran seducir por el básico pero infalible latir de este enigmático complejo musical.

¿Qué opina de aquellas apuestas modernas que recurren a la cumbia y la mezclan con otros ritmos para generar nuevos sonidos?

La música nunca ha sido estática, siempre ha estado y estará en movimiento, la cumbia no es la excepción, inclusive lo que consideramos hoy día como ‘tradicional’ ha vivido un largo proceso de búsquedas y construcciones sonoras según las necesidades que se han presentado en su largo camino, tales como la comercialización y globalización de su sonido, convirtiéndose en un aire camaleónico por excelencia. En esta medida todo vale y es bien recibido con sus aciertos y desaciertos, pues al ser una búsqueda y una apuesta, a veces se gana y muchas veces se pierde, lo importante creo yo es que prime el sello personal de quien la haga, sea del país que sea y no una simple copia con la intención de explotar el recurso cumbiero a lo ‘multinacional minera’.

¿Podría hablarse de que en la actualidad se vive un ‘renacimiento’ de la cumbia o por el contrario siempre ha estado presente y arraigada en nuestra música?

Se vive un renacimiento y una apropiación de la sonoridad de la cumbia, a pesar de que hace parte desde hace varias décadas del enorme conglomerado de músicas nacionales ha estado en permanente movimiento y ha hecho parte de las búsquedas y decisiones de diferentes creadores según sus intereses y construcciones personales.

¿Qué propuestas innovadoras de grupos y cantantes podemos destacar de este género en Colombia?

Del año 2000 para acá Los Pirañas, Frente Cumbiero, Romperayo, Curupira, Systema Solar, Meridian Brothers, Onda Trópica, El Ombligo, Puerto Candelaria entre otros, de ahí para atrás Francisco Zumaque, Antonio Arnedo, Distrito Especial, Carlos Vives, El Bloque de Búsqueda, Wilson Choperena, Andrés Landero, Carmelo Torres, Adolfo Pacheco, Lucho Bermúdez, Pacho Galán entre muchos más.

Frente a países como Argentina, México y Perú, ¿Cómo se vive la ola de cumbia en Colombia?

Las particulares apropiaciones que de la cumbia se han hecho en estos países, han ayudado a que la creciente ola actual de la cumbia en Colombia tenga más herramientas y caminos por donde seguirle explorando y aportando a su particular sonoridad, es una semilla que se adapta a cualquier clima produciendo frutos para todos los gustos.

¿Qué festivales le recomienda a nuestros lectores para gozar y vivir la verdadera tradición de la cumbia en Colombia?

Lo de verdadera tradición de la cumbia en Colombia es un tema muy extenso cargado de nacionalismos, construcción social y oportunismo comercial; el Festival Nacional de la Cumbia en El Banco Magdalena creado en 1970 por José Barros se autoproclama como festival dedicado a la cumbia a pesar de que en los pueblos vecinos el aire madre no sea la cumbia, sino los aires de tambora.

Sin embargo, es un espacio especial para hacerse una idea de en qué estado está la cumbia actualmente en la región, otros festivales como el Festival Nacional de la Cumbiamba en Cereté, Córdoba, el Festival Nacional de Gaitas de Ovejas, Sucre, el Festival Folclórico de la Algarroba en Galeras, Sucre, el Festival Nacional de Pito Atravesao en Morroa, Sucre, el Carnaval de Barranquilla y sus ruedas de cumbia, por nombrar los principales, donde se puede sentir la cumbia en su estado más ‘tradicional’. En el caso puntual de los festivales de gaita, la cumbia viene a aparecer como aire obligatorio para participar, desde la creación de los mismos. Antes de estos festivales los gaiteros no reconocían a la cumbia como un aire de su tradición. En todo caso, hoy día hay un extenso repertorio de cumbias compuestas para estos formatos, enriqueciendo a esta gran diáspora cumbiera. Para profundizar en este tema, les recomiendo el artículo escrito por Federico Ochoa disponible online en ‘Las investigaciones sobre la caña de millo o pito atravesao’ y el podcast realizado por Juan Sebastián Rojas para los Archives of Traditional Music de la Indiana University disponible online en ‘Cumbia, The Construction of a Musical Genre in the Mid-Twentieth Century’.

¿Qué papel juegan apuestas como la de Señal Cumbia en la conservación y difusión de este ritmo fundamental en la tradición de nuestra música?

El papel y aporte de un espacio como el de Señal Cumbia es clave pues no es fácil encontrar espacios especializados en la cumbia al alcance del público en general. Es una labor muy importante de rastreo y difusión del vasto repertorio que de la cumbia existe, y que, en muchos casos, sólo los especialistas y apasionados del tema han organizado. Lo más valioso es que no es de carácter comercial.

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¡Qué viva la cumbia!

Este 13 de diciembre, se realizará el evento ‘Qué viva la cumbia’, con la participación de Romperayo, Tricófero de Barro y La Perla, ¿Cómo define cada una de estas propuestas y su aporte al género?

Las tres propuestas nos ofrecen un amplio abanico de opciones basados en la misteriosa cumbia, son un aporte muy valioso a la diversidad de esta gran familia que tienen -en estos tres casos puntuales- como escenario a la ciudad de Bogotá y su particular entorno. Es clave que cada individuo desde su realidad local nos comparta su experiencia, búsqueda y punto de vista en torno a este extenso, complejo y misterioso tipo de música, nos demuestran que el camino es largo y las opciones creativas ilimitada. Importante añadirles a los procesos creativos el punto de vista personal y libre de esquemas, recordemos que la música es un alimento y como tal contamos con muchísimos ingredientes, según los gustos de cada cual.”

Source: “La cumbia nunca ha dejado de ser parte del imaginario del Caribe”: Urián Sarmiento | Radio Nacional de Colombia

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